Alemania aprueba alargar la vida de las centrales de carbón

Alemania recupera las fuentes tradicionales de energía ante la crisis mundial de los mercados energéticos. (Foto_ Freepik)
Alemania recupera las fuentes tradicionales de energía ante la crisis mundial de los mercados energéticos. (Foto_ Freepik)
Un efecto colateral de la guerra de Ucrania ha sido un nuevo respiro para opciones energéticas que estaban a punto de ser descartadas en Europa.
El carbón y la energía nuclear, consideradas energías sucias o peligrosas, podrían estar a punto de tener un segundo aire, gracias a la crisis energética provocada por el conflicto en Ucrania y el intercambio de sanciones entre Rusia y la Unión Europea.

Como un paso en esa dirección podría considerarse la decisión tomada el 8 de junio por el Consejo de Ministros del gobierno alemán, al aprobar un proyecto de ley para prolongar la operatividad de las plantas que funcionan con carbón y petróleo.

Una alternativa al gas ruso

En palabras de la portavoz adjunta del Ejecutivo, Christiane Hoffmann, se trata de “reforzar aún más la seguridad energética de Alemania”, ante la amenaza de ver suspendido el suministro del 50 % del gas que consume este país, y que proviene precisamente de Rusia.

El creciente apoyo del gobierno alemán a Ucrania podría generar tarde o temprano represalias de Rusia utilizando el gas como arma política, tal y como ya ha hecho con Finlandia, Polonia y Bulgaria.

El proyecto de ley propone poner operativas las centrales eléctricas de carbón y petróleo, que actualmente se encuentran en situación de reserva, en el tiempo más breve posible, y hacerlas funcionar, y reemplazar parcialmente en las redes de distribución la electricidad que se está produciendo con gas.

De este modo, podrá crearse una reserva de gas por un período limitado, hasta el 31 de marzo de 2024, y mantener operativas estas centrales para cualquier otra situación de emergencia que pueda causar la invasión de Ucrania.

Poder sustituir rápidamente el consumo de gas por petróleo y carbón es, tal y como afirmó Christiane Hoffmann, “especialmente importante en el contexto de la guerra de agresión rusa contra Ucrania y la tensa situación en los mercados energéticos”.

El futuro de las plantas energéticas de carbón
A pesar de este anuncio, el gobierno alemán ha reafirmado su objetivo de abandonar las centrales de carbón en 2030, y se ha dejado claro que se trata de medidas de emergencias, y que estas centrales de energía no se reincorporarán al mercado eléctrico.

Las plantas nucleares y otras fuentes 

En cuanto a las centrales nucleares, la portavoz de Economía, Beate Baron, señaló que no existe un plan similar para las centrales nucleares. Actualmente, Alemania solo tiene tres de estas plantas en funcionamiento, y estaba previsto desconectarlas este año del sistema eléctrico (al que aportan un 5 % de la energía).

Alemania comenzó en 2002 un programa para deshacerse de sus centrales nucleares, que se aceleró en 2011 (en parte debido al accidente de Fukushima), cuando se anunció que todas se cerrarían en once años, es decir, por estas fechas.

También hay que mencionar que el 51 % de la energía eléctrica que se produjo en Alemania en 2020 fue a través de fuentes renovables de energía, como la eólica o la solar fotovoltaica, superando por primera vez la energía producida con gas, carbón o petróleo.

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