China tiene un nuevo enemigo: los videojuegos

China restringe el uso de los videojuegos mediante una nueva ley. (Foto: Freepik)
China restringe el uso de los videojuegos mediante una nueva ley. (Foto: Freepik)
China restringe el uso de los videojuegos a menores de edad mediante una nueva ley que limita el acceso a los fines de semana y días festivos, de las 20:00 a las 21:00.
Desde el año 2000, China había prohibido la importación de consolas de videojuego por considerarlas “una mala influencia para la educación” y el rendimiento académico de los más jóvenes, prohibición que se levantó en 2014.

Sin embargo, tanto el presidente Xi Jinping como medios alineados con el Partido Comunista Chino, en reiteradas ocasiones se ha referido a los videojuegos como “opio espiritual” y “droga electrónica”.

Una de las últimas veces fue a principios de agosto, cuando apareció un artículo en un diario oficial criticando el sector, lo que provocó la caída en la bolsa de grandes empresas tecnológicas chinas, como Tencent, NetEase o Ubisoft.

El gobierno chino: ¿contra la adicción o contra las grandes tecnológicas?

En 2018, la Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó la adicción a los videojuegos como una enfermedad, indicando que el uso indiscriminado puede producir comportamientos adictivos.

China dice buscar el bien de sus ciudadanos más jóvenes restringiendo el tiempo que pasan estos frente a una consola en línea: antes podían jugar hasta 1,5 horas en días lectivos, y 3 horas al día en vacaciones.

Las cifras indican que alrededor de 110 millones de menores en China juegan a videojuegos. La agencia Reuters ubicó datos oficiales, y según estos, el 62,5 % de los niños se conectan con frecuencia para jugar en línea, y el 13 % pasa más de 2 horas al día jugando en el móvil.

Las empresas tecnológicas, por su parte, señalan que los menores de edad constituyen una porción muy pequeña del negocio. Por ejemplo, Tencent, la empresa de videojuegos más grande, dice que este target representa menos del 3 % de sus ingresos.

Pero serán ellas quienes deberán controlar el acceso de los niños y jóvenes mediante registros estrictos y con nombres reales para asegurarse de cuándo inician sesión.

Tencent, intentando adaptarse a esta nueva normativa, implementó un sistema nuevo de reconocimiento facial para impedir que los menores se enganchen por la noche en horas fuera de las establecidas.

La marca ha incluido un “vigilante nocturno” que escanea las caras de los jugadores con el móvil y lo compara con un amplio listado de jugadores; este sistema ya está en más de 60 juegos, y es de uso obligatorio.

Pese a las “buenas intenciones” aparentes del gobierno chino, que ha adelantado campañas de sensibilización en escuelas y en las familias, las tecnológicas piensan que esta nueva medida es parte de la ofensiva para quitarles poder.

Y es que en los últimos años, las tecnológicas han obtenido una parte significativa del negocio virtual, todo lo referido al comercio online y redes sociales, incluidos los videojuegos, y las medidas del gobierno están dirigidas a evitar el monopolio por parte de este sector.

Las políticas del Partido Comunista Chino, si bien en un principio dieron un empuje a estas empresas, ahora quieren frenarlas. El gobierno chino es conocido por sus estrategias de control de la población y de los medios de comunicación para eliminar todo rastro de oposición.

Casos extremos de adicción

Según un estudio del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos con datos de diversos países, en el mundo hay más de 2.000 millones de personas que juegan videojuegos.

De estas, se calcula que el 3 % son adictas, y afecta tanto a menores como a mayores, aunque señalan que la adicción es más usual entre los mayores de edad.

Un caso extremo son los hikikomori, personas que se aíslan completamente en sus casas o habitación y no realizan ningún contacto social fuera de la pantalla. Aunque este fenómeno se originó en Japón, se han presentado casos similares en otros países.

Comparte esta noticia

COMENTARIOS