El entorno de Puigdemont reconoce que hubo contacto con Rusia

El equipo de colaboradores de Puigdemont reconoce los contactos rusos. (Foto: Wikimedia)
El equipo de colaboradores de Puigdemont reconoce los contactos rusos. (Foto: Wikimedia)
Nuevas informaciones corroboran contacto del entorno de Puigdemont con Rusia para ayuda en el movimiento separatista catalán.
El diario estadounidense The New York Times asegura en un extenso reportaje que Josep Lluís Alay, asesor del expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, se reunió con funcionarios rusos, exagentes de inteligencia y un nieto de un espía de la KGB para garantizar la ayuda rusa en la separación de Cataluña de España.

El mencionado diario se basa en un informe de inteligencia europeo, donde se establecen los aparentes vínculos de Alay con funcionarios rusos de la más alta jerarquía, buscando el apoyo de Putin.

Esto estaría en consonancia, según el rotativo, con un plan ruso de debilitamiento europeo, por lo que una Europa disgregada le vendría bien a la expansión eslava.

Los viajes de Alay

En la primavera de 2019, Josep Alay habría viajado a Moscú en busca de un “salvavidas político” tras declararse ilegal el referéndum de independencia del 1-O (por la UE y España.

Sin embargo, Alay negó que el objetivo fuese buscar apoyo ruso para la causa independentista y que “es una historia fantasiosa creada por Madrid”.

La guerra híbrida rusa

Según The New York Times, todos los funcionarios rusos con los que se reunió Alay han estado involucrados en la llamada “guerra híbrida del Kremlin contra Occidente”.

En la que juegan un rol preponderante la desinformación, operaciones de propaganda y elementos desestabilizadores.

Puigdemont y Alay confirmaron al diario estadounidense los viajes a Moscú y los contactos con dichos funcionarios, aunque insistieron que formaban parte de contactos regulares con periodistas y funcionarios extranjeros.

El diario reconoce que no se ha aclarado el tipo de ayuda que Rusia proporcionó al separatismo catalán, pero indica que tras los viajes de Alay de 2019 a Moscú surgió un misterioso grupo de protesta, el Tsunami Democràtic.

Este grupo cerró la autopista AP-7, fronteriza con Francia, e invadió el aeropuerto de Barcelona, que tuvo que cancelar más de 100 vuelos por la concentración de gente.

Dicho grupo habría sido el responsable de los disturbios por la sentencia del procés, en el otoño de 2019.

Informe europeo

The New York Times se basó en un informe de inteligencia europeo de 10 páginas, corroborado por dos funcionarios españoles.

También se basó en los expedientes de dos investigaciones llevadas adelante por magistrados de Madrid y Barcelona (separadas) y en entrevistas con agentes de seguridad españoles y políticos y activistas independentistas en Cataluña.

Asimismo, tras el análisis de un reporte confidencial de la Guardia Civil, se afirmó que Alay estuvo involucrado en la creación de Tsunami Democràtic, aunque el asesor de Puigdemont ha negado tal vínculo.

Uno de los contactos de Alay fue el empresario ruso Alexander Dmitrenko, casado con una catalana, a quien supuestamente le habría pedido asesoría para “la creación de sectores bancario, energético y de telecomunicaciones separados de España”.

De la misma manera, el informe desvela que tanto Gonzalo Boye, el abogado de Puigdemont, como Alay y Dmitrenko, se reunieron presuntamente con un líder de un violento grupo criminal ruso para “establecer un conducto secreto de dinero para financiar sus actividades”.

Qué responde Puigdemont

El expresidente de la Generalitat emitió un comunicado el viernes 3 de septiembre del corriente donde niega las informaciones aparecidas en diversos medios de comunicación, y niega asimismo los vínculos con los servicios de inteligencia rusos.

Según él, el informe de la Guardia Civil es falso e incongruente y que su único objetivo es “criminalizar y desprestigiar al independentismo ante la comunidad internacional”.

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